La Legislatura de Córdoba trata este miércoles el proyecto contra los naranjitas y limpiavidrios

La Legislatura provincial tratará una reforma que endurece el control del espacio público: permitirá la actividad de “naranjitas” únicamente con autorización oficial, eliminará por completo a los limpiavidrios y prevé sanciones que incluyen multas, trabajo comunitario y arresto.

La Legislatura de Córdoba se encamina a aprobar una modificación del Código de Convivencia que introduce cambios de fondo en la regulación del espacio público. El proyecto establece que los cuidacoches sólo podrán desempeñarse si cuentan con habilitación municipal, mientras que la actividad de los limpiavidrios quedará completamente prohibida en todo el territorio provincial.

La iniciativa plantea un esquema dual: por un lado, habilita una modalidad regulada para los llamados “naranjitas”, que deberán estar registrados, identificados y ajustarse a condiciones específicas; por otro, elimina de manera total la presencia de limpiavidrios en calles y semáforos.

En cuanto a las sanciones, quienes ejerzan estas actividades sin autorización podrán enfrentar multas, trabajos comunitarios e incluso arrestos de hasta seis días. Las penas se agravan en contextos como eventos masivos, zonas de alta circulación o situaciones con organización detrás de la actividad.

El proyecto también otorga mayor capacidad de intervención a la Policía y obliga a los municipios a implementar registros de cuidacoches habilitados, con el objetivo de facilitar el control y la fiscalización. Además, contempla que las autoridades locales definan sus propios esquemas de regulación en función de la normativa provincial.

Como complemento, la propuesta incorpora un enfoque social: prevé programas de capacitación e inclusión laboral para quienes actualmente dependen de estas actividades, con la intención de ofrecer alternativas dentro de la economía formal.

El debate legislativo se da en un contexto de creciente discusión sobre el uso del espacio público y la seguridad urbana, y suma tanto apoyos como críticas desde distintos sectores políticos y sociales.