Vecinos de Colonia Tirolesa se movilizaron para pedir que Bancor continúe brindando atención presencial
COLONIA TIROLESA. Vecinos de la localidad se autoconvocaron este viernes a las 10 de la mañana frente a la extensión del Banco de Córdoba (Bancor) para manifestar su preocupación y reclamar que la entidad continúe funcionando con atención presencial y cajero humano, ante la incertidumbre que genera el posible cierre o transformación de la sucursal.
La convocatoria surgió a través de las redes sociales y reunió a vecinos, comerciantes y representantes de distintos sectores de la comunidad, quienes expresaron su rechazo a la pérdida de servicios bancarios presenciales en la localidad.
La situación se enmarca en el proceso de reestructuración que Bancor viene llevando adelante desde comienzos de este año, con anuncios de cierre de sucursales, extensiones de mostrador y reducción de servicios en distintas localidades del interior provincial. La entidad justificó estas medidas en la baja utilización de operaciones presenciales y el avance de los canales digitales.
En febrero, cuando comenzaron a conocerse las primeras versiones sobre el cierre de la extensión de Colonia Tirolesa, desde el municipio se informó que la administración local asumiría los costos de mantenimiento necesarios para garantizar la continuidad del servicio bancario en la localidad. Sin embargo, mes tras mes se renuevan los rumores sobre un cierre inminente, situación que mantiene en vilo a los usuarios.
Durante la manifestación, uno de los testimonios más conmovedores fue el de un vecino con discapacidad, quien explicó las dificultades que enfrenta para trasladarse a otras ciudades a realizar trámites bancarios.
“No puedo moverme en colectivo con facilidad, necesito ayuda para operar en el banco y pido que consideren a las personas que dependemos de esta atención”, expresó.
Los reclamos también estuvieron vinculados al impacto económico y operativo que tendría la desaparición de la atención presencial. Comerciantes y responsables de servicios de cobranza señalaron que, de concretarse el cierre, deberían trasladarse más de 30 kilómetros para realizar depósitos o trámites bancarios, una situación que no solo implica mayores costos sino también riesgos de seguridad al transportar dinero en efectivo.
Los vecinos remarcaron que el reclamo no se limita a la permanencia de los cajeros automáticos, sino que apunta a conservar la atención personalizada que hoy brinda la entidad, especialmente para jubilados, personas con discapacidad y usuarios que no manejan herramientas digitales.
Por el momento, se informó que la dependencia continuará operando durante un mes más. No obstante, trascendió que entre el 16 y el 22 de junio permanecerá cerrada debido a trabajos de reestructuración.
Mientras tanto, desde el municipio aseguran que el banco seguiría funcionando en la localidad, aunque sin la presencia de cajero humano. Esta posibilidad no conforma a los vecinos, que consideran indispensable mantener la atención presencial completa y continúan a la espera de una comunicación oficial definitiva por parte de las autoridades del Banco de Córdoba.
La incertidumbre sigue creciendo en Colonia Tirolesa, donde la comunidad sostiene que la presencia de Bancor representa mucho más que un servicio financiero: es una herramienta fundamental para la inclusión, la actividad comercial y la vida cotidiana de cientos de habitantes.